BILL EVANS
Bill Evans

Bill Evans/Randy Brecker Soulbop Band. “Live”
Fecha de lanzamiento: 28 de febrero de 2005.
Dos músicos reputados, respetados jazzistas con una larga carrera a sus espaldas y líderes de pleno derecho de sus proyectos, unen esfuerzos en la Soulbop Band, un grupo cuyo nombre no podía ser más acertado. Encabezada por el trompetista Randy Brecker y por el saxofonista Bill Evans, este supergrupo se mueve con la misma facilidad por todos los terrenos y puede pasar de un swing frenético a un tema funk abrumador, de un R&B lleno de sentimiento a una balada sincera o a una poderosa improvisación rockera. Con una formación que incluye a acompañantes de lujo, el baterista Steve Smith (Vital Information, Steps Ahead, Jean-Luc Ponty), el bajista Victor Bailey (Weather Report, Steps Ahead, Madonna, Zawinul Syndicate), el pianista Dave Kikoski (Roy Haynes, Mingus Big Band, Randy Brecker Quintet) y el solicitadísimo guitarrista y ubicuo músico de sesión Hiram Bullock (David Sanborn, Brecker Brothers, Gil Evans Big Band, Jaco Pastorius, Carla Bley, Marcus Miller), este estimulante Soulbop Band “Live” nos muestra al grupo en plena forma durante una ajetreadísima gira veraniega en 2004.
Recurriendo a seis viejos temas de Evans, composiciones largas y donde prima la improvisación, cuatro de Brecker, entre los que hay una novedad, “Mixed Grill” y el clásico de los Brecker Brothers, “Some Skunk Funk”, y dos nuevos temas de Bullock, este grupo empieza ya desde el primer momento poniendo toda la carne en el asador y no baja la guardia ni un solo momento a lo largo de este doble disco en directo. “Lo cierto es que este proyecto nos cogió a todos por sorpresa”, dice Evans, que solamente había tocado con Brecker en una ocasión, quince años atrás, en el Playboy Jazz Festival. “Decidimos unir fuerzas, reunir a unos cuantos amigos para tocar nuestra música y salir a pasárnoslo bien”, explica Evans. “Y en cuanto nos pusimos en marcha, nació este proyecto extraordinario”, añade Brecker. “El grupo toma muchos caminos diferentes, y todos damos lo máximo de nosotros mismos. En esta banda nadie se queda atrás”.
Brecker explica que la Soulbop Band surgió fruto de la casualidad. “El grupo nació, por así decirlo, a raíz de la muerte de Bob Berg (el gran saxofonista que falleció en un accidente de tráfico cerca de su casa, en Long Island, en diciembre de 2002). Yo acababa de publicar 34th & Lex y me había puesto en contacto con Bob Berg y Ronnie Cuber para realizar una gira conjunta y presentar así el trabajo. Una semana después, Bob se mató. Al principio, me planteé cancelar la gira, porque es difícil sustituir a Bob, y además era un gran amigo... Pero una noche, como por azar, mientras charlaba con Bill Evans, en quien no había pensado para esa sustitución, y nos lamentábamos de la vida, me explicó que acababa de realizar una gira de dos meses por Europa con su grupo pero que estaba planteándose cambiar de músicos para volver a salir de gira por Europa el siguiente verano. Ya había cerrado algunas fechas, y se nos ocurrió que podríamos juntarnos. Yo quería llamar al grupo New York Funk, pero a Bill se le ocurrió el nombre de Soulbop, que caló entre los promotores, porque era corto y directo, y ya daba una buena descripción de lo que ofrecía esta banda.”
La respuesta a la primera gira de la Soulbop Band, en 2003, fue tal que Brecker y Evans decidieron volver a reunirla para una segunda gira europea en el verano de 2004, con conciertos en festivales y clubes de Holanda, Italia, Portugal, España, Malta, Francia, Suecia, Noruega y Gales, para culminar con una semana de conciertos en el Iridium, de Nueva York. Soulbop Band, el doble CD que ha salido de aquella gira, deja constancia de la energía en el escenario y de la respuesta del público durante aquella gira triunfal. “Lo bueno de bandas como esta”, afirma Evans, “es que, con tipos como Hiram Bullock y Dave Kikoski, tienes los dos extremos de la paleta, a alguien que es todo groove y a un jazzman fetén. Y si además tienes a Steve Smith y a Victor Bailey, que lo pueden tocar todo, y añades el estilo algo intelectual de Randy y mis toques de funk, logras una banda que puede tocar cualquier cosa y crear cualquier ambiente, en función de cómo nos sintamos esa noche. Podemos ir a por todas ante 8.000 personas en Roma o tocar material mucho más directo y más introspectivo en un club de Francia. Esa es la grandeza de la Soulbop Band. Nos encontramos a gusto en cualquier circunstancia.”
Y así lo demuestran los dos CD de Soulbop Band “Live”. La contundente pieza de Evans “Rattletrap”, del álbum de 1995 Escape, da el pistoletazo de salida con una descarga de música que sirve para mostrar la inusual química que Bill y Randy han ido desarrollando al frente de la Soulbop Band. Como comenta Brecker, “en cierto sentido, este grupo tiene identidad propia por más que toquemos algunas de las viejas composiciones de los Brecker Brothers. Pero, en el escenario, Bill desprende una energía totalmente diferente a la de Mike (el hermano de Randy). Mike bebe más del jazz, y le gusta proyectar esa imagen en el escenario. Bill es algo más libre, y tiene un estilo donde el R&B tiene mucho peso”. Este inicio dinámico lo es más si cabe gracias a las semicorcheas que salen del bajo de Victor Bailey, al trabajo rítmico de Hiram Bullock y al partido que le saca Steve Smith al doble bombo de su batería.
La descarada “Big Fun”, que daba título al disco de Bill Evans de 2003, irrumpe impulsada por la fuerza del ritmo funky de Steve Smith y Victor Bailey e incluye un abrumador solo de guitarra de Hiram, a quien apoya el poderoso saxo tenor de Evans. A lo largo de los 11 minutos del trepidante tema de Brecker “Above and Below”, del disco de 1992 Return of the Brecker Brothers, el trompetista da rienda suelta a una sucesión de notas vigorosas, respaldado en ocasiones por la electrónica, que encienden al momento la atmósfera de la composición. Evans se suma a la fiesta con un solo de saxo que va creciendo en intensidad hasta desembocar en un crescendo un tanto nostálgico. La banda devuelve el tema a su cauce para presentar un solo de piano de Kikoski lleno de swing, construido sobre una clara línea de bajo de Bailey y el ritmo certero de Smith con los platos. También tiene oportunidad de exhibirse el baterista en este tema, en un portentoso solo que le lleva a explorar todos los rincones de su instrumento.
La melancólica balada de Evans “Let´s Pretend”, de su disco de 1989 Live at the Blue Note, vol. 1, se erige en el vehículo ideal para que tome el saxo soprano, y también para un precioso trabajo de Brecker con la sordina y un evocador solo de piano de Kikoski. En una nueva versión de “Some Skunk Funk” (grabada por vez primera en 1975 en el disco de Billy Cobham A Funky Thide of Sings y en el disco homónimo de debú de los Brecker Brothers de ese mismo año), la complejidad armónica y rítmica de esta composición de Randy sirve para que Bailey exhiba su virtuosismo con el slap y el tapping en un larguísimo solo de bajo, donde también tiene cabida alguna que otra cita del clásico de Weather Report, “Birdland”. El primer CD se cierra con una nota provocadora: “Greed”, un tema vocal de Bullock con algunas referencias inequívocas a la guerra de los Estados Unidos en Irak.
El segundo CD se inicia con el número funky de Evans, “Soulbop”, de su disco de 2003, Big Fun, antes de pasar a otro tema cantado por Bullock, “Tease Me”, una composición sugerente en la que destacan los apasionados intercambios de frases entre Brecker y Evans. Hiram (que en 1977 formó parte de los Brecker Brothers) se luce en esta ocasión con un solo que alterna el resabio a jazz y a rock. Evans recupera “Cool Eddie”, su homenaje a Eddie Harris grabado en 2001 en el disco Soul Insider, para hacer gala de su habilidad con el saxo tenor y para que Brecker haga otro tanto con una trompeta modificada en esta ocasión por el wah-wah. “Mixed Grill”, la nueva composición de Randy, es un funky rápido que destaca por las frases al unísono de la primera línea (un rasgo típico de los Brecker Brothers), los solos apasionantes de Bill y Randy y una exhibición de técnica baterística de Steve Smith en la coda. En “Hangin´ in the city”, que daba título a su trabajo editado en 2001, Brecker se transforma en Randroid, su alter ego, para interpretar el rap callejero sobre la vida en la Gran Manzana. Este segundo CD se cierra con otro tema de Evans cargado de groove, “Dixie Hop”, del álbum Touch, de 1999, que se inicia con un diálogo entre el saxo soprano y la trompeta y vuelve a ceder la palabra al virtuosismo de Bailey al bajo.
Aunque los miembros de la Soulbop Band siguen inmersos en mil y una situaciones durante todo el año, dirigiendo incluso sus propios proyectos, esperan ansiosos volver a reunirse para una tercera gira que tendrá lugar este verano. “Cuando toco esta música con la banda, me siento como si fuera 20 años más joven”, dice Brecker. “El entusiasmo del público se contagia a la música, y nosotros los podemos devolver todo lo que nos dan. En ningún momento bajamos el nivel, sino que mantenemos el listón bien alto y a la gente parece encantarle. En este grupo, todos tocamos siempre al límite de nuestras posibilidades”.




