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MACEO PARKER

MACEO PARKER

SCHOOL’S IN!
BHM 1007-2

Fecha de lanzamiento: 21 de marzo 2005

Chicos y chicas, amantes del funk, reuníos: ha llegado School’s In. Es hora de dejar a un lado los libros y coger los Ipods y los reproductores de MP3. El Catedrático de Estudios Funkológicos en la Universidad del Funk va a empezar la clase. Eso es; Maceo Parker está de vuelta, después de la gira Prince Musicology y con un nuevo curso en movimiento corporal avanzado. Que nadie se preocupe: no es necesaria experiencia previa en el baile. Dejad que los sonidos de siempre del saxo alto de Maceo os encaminen hacia el alegre país donde el tiempo no pasa. Nada hay comparable en la Tierra a una velada épica con la extraordinaria banda de hermanos de Maceo. Pero cuidado: su nuevo disco, Schools In! (BHM), es, sin lugar a dudas, lo más parecido a estar en persona con el maestro del funk.

School’s In es el noveno disco de Maceo Parker desde que irrumpiera en solitario en 1990 al frente de su propia banda de tipos incansables. El primer trabajo de Maceo, Life on Planet Groove, editado en 1992, se grabó en directo y no tardó en convertirse en uno de los discos predilectos de los amantes del funk. Planet Groove también fue su tarjeta de presentación, y permitió al público saber a lo que se enfrentaban si se atrevían a unirse en persona al saxofonista sexy en un club. De más de tres horas, la duración de cada actuación de Parker es un sueño hecho realidad para cualquier fan de Grateful Dead, Phish, Moe, String Cheese, etc. A sus 62 años, Maceo sigue tan joven como siempre y sabe cómo provocar la histeria entre la multitud. A Parker le encanta involucrar al público, y recurre una y otra vez a motivos expuestos por los instrumentos de viento con la ayuda de la base rítmica que procuran guitarra y bajo. Aunque es imposible equivocarse al comprar un disco de Maceo Parker, School’s In es el instrumento de seducción definitivo para el público de sus conciertos. El saxo alto de Maceo gime en un par de temas algo más lentos, dándonos tiempo así a recobrar el aliento. En su conjunto, sin embargo, School’s In es un estudio en Funkanomía:101, y los temas son más largos y tienen más presencia de los saxos que en discos anteriores.

Para el lanzamiento de School’s In, Maceo ha contado con la mayoría de sus compañeros de gira. Con una melodía escolástica, Parker toma el mando musical de la clase al tiempo que proclama que no es, en absoluto, un profesor invitado. Maceo Parker estremece al público con su saxo contagioso y unas letras inspiradas, a lo que hay que añadir la sección rítmica comandada por Jamal Thomas a la batería y el antiguo bajista de Funkadelic, Rodney “Skeet“ Curtis. No debemos olvidar, sin embargo, la guitarra del antiguo miembro de SOS Band, Bruno Speight. Morris Hayes hace gala de su pericia al Hammond B3, mientras que Greg Boyer al trombón, Ron Tooley a la trompeta y Peter Weniger al saxo tenor añaden más punch a los vientos. El disco tiene en Candy Dulfer a una invitada de lujo, que contribuye con su voz poderosa y el sorprendente sonido de su alto. Corey Parker, Kip Blackshire, Cynthia Johnson, Sadie Hayes y Martha High dan el toque final con unos coros cargados de soul. En School’s In, el saxo alto de Maceo se apoya en los grooves de su grupo, contundentes hasta el punto de ponerte en marcha. Quieras o no, acabas por sucumbir al ritmo.

Resulta prácticamente imposible dirimir qué fue primero, Maceo o el funk. El P-funk arrollador de Parker inició su leyenda en los años 60. Fue entonces cuando Maceo y su hermano baterista Melvin se subieron al tren funky de James Brown. Poco después, James acuñó su frase ya mítica: “Maceo, I want you to Blow!“ La mayoría de los musicólogos ven en aquel grupo a los pioneros del funk moderno y del hip-hop que aún se practica hoy. Sin ir más lejos, el reciente éxito de R&B de Jennifer Lopez “Get Right” se sirve de un sampler del saxo alto de Maceo, que resuena a lo largo de toda la pieza. Habría sido mejor, y un gesto de reconocimiento, que J-Lo hubiera contratado a Parker para que tocara en el tema, en lugar de hacer un loop, pero así es la industria musical de la actualidad.

En 1964, Maceo y su hermano Melvin estudiaban música en Carolina del Norte y sucedió algo que cambió el rumbo de sus vidas. James Brown, el célebre Padrino del Soul, se presentó por sorpresa en un club en el que actuaba Melvin. JB había acabado ahí en busca de algo que llevarse a la boca y se quedó boquiabierto ante el poderoso beat de Melvin Parker. Brown le prometió al baterista que actuarían juntos, que solamente tenía que refrescarle la memoria y el trabajo sería suyo. Un año más tarde, el grupo de James Brown volvía a estar de gira por Carolina del Norte. Los hermanos Parker fueron a tomarle la palabra a JB y se lanzaron en busca de la limusina de James Brown. La localizaron al cabo de un rato y se dispusieron a esperar a que apareciera el hermano James. Melvin se encaminó hacia la leyenda del soul y refrescó la memoria de Brown. Al instante, los ojos de JB se iluminaron y ofreció el trabajo al hermano baterista de Parker, mientras Maceo permanecía en las inmediaciones. De súbito, Melvin exclamó: “Por cierto, señor Bown, le presento a mi hermano Maceo, que toca el saxo y también necesita trabajo”. Por aquel entonces, a James le hacía falta un saxo barítono, y le preguntó a Maceo si tenía uno. Maceo le mintió descaradamente: “¡Sí, por supuesto, señor Brown!”, consciente de que tendría que procurarse uno si quería acompañar a su hermano en la carretera. Maceo dio con un saxo barítono y recuerda que él y su hermano creían que tocarían con JB durante unos seis meses antes de regresar a sus estudios. Maceo ríe: “Estuvimos mucho más que eso”. Conforme pasaba el tiempo, Maceo fue alternando el tenor y el barítono en la banda funk de James Brown. Un día, de repente, James se acercó a Maceo y le espetó: “Maceo, ¿sabes una cosa? Creo que deberías tocar el alto”. A lo que Maceo respondió: “Perfecto”. Así es tal y como lo recuerda Maceo.

Maceo acompañó a James Brown durante los años 60 y 70, al tiempo que seguía trabajando con George Clinton, de Parliament/Funkadelic. Los espectáculos de George Clinton eran una especie de fiesta improvisada sobre el escenario. Maceo observó con fastidio a los dos tipos de la primera línea, e ideó un plan para cuando le llegara el momento de exhibirse. Reunió a los mejores músicos (algunos procedían de las bandas de Clinton y de Brown) y los puso a tocar a partir de unos patrones que mezclaban el funk con la diversión. El plan funcionó, como lo demuestra el hecho de que los conciertos de Maceo Parker llevan veinte años congregando a jóvenes y mayores. Maceo, alto en mano, también ha grabado o ha tocado junto a Ray Charles, Deee-lite, Jane’s Addiction, Keith Richards, Ten Thousand Maniacs, Red Hot Chili Peppers, Dave Mathew’s Band y Ani Di Franco. Di Franco, la dama del folk funk, describe a Maceo como “un Buda con un saxo”. La reciente participación de Maceo en la gira Musicology le sirvió para que Prince le concediera el título de “Profesor”, aunque lo más certero habría sido describirlo como el Decano del Funk.


School’s In contiene diez temas llenos de groove, de principio a fin. Maceo empieza el disco con una rápida oda a Willie Shakespeare titulada “To Be or Not to Be“. Ha sonado el timbre cuando empieza “Basic Funk: 101“ y Maceo imparte la lección habitual en educación saxual. El hijo de Maceo, Corey Parker, escribe e interpreta un rap en “What You Know About Funk?“. Llega a continuación el clásico de los Jackson Five “ABC“, de cuya melodía se encarga el saxo alto de Maceo, alentado por los coros. En la preciosa balada “Song for My Teacher“ Parker rinde homenaje a su profesor de música de cuando estudiaba en Carolina del Norte, fallecido años atrás. El siguiente corte es una demostración de que Maceo sigue en forma, pues logra volvernos locos con la manera como toca en “Speed Reading”. La soul-ista invitada Candy Dulfer toca y canta, y dialoga con el saxo alto de Maceo en la versión de Sam Cooke de “What a Wonderful World.“ Llega posteriormente una sedosa línea de trombón de Greg Boyer, que se alterna con el piano de Morris Hayes en la pieza de inspiración latina “Arts and Crafts“. Y vuelve el ritmo en “Advanced Funk“, al tiempo que la trompeta de Ron Tooley improvisa al compás que le marca la guitarra de Bruno Speight. Maceo Parker vuelve a tomar el mando de la clase en “I’m Gonna Teach You“, y su alto y el grupo nos recuerdan que “¡nos aman!”.

Maceo Parker nació en 1943, creció en Kinston, Carolina del Norte, y sigue viviendo ahí cuando no está de gira tocando para miles y miles de personas en todo el mundo. Parker cuenta que, de joven, la música que sonaba en la iglesia era la herramienta que permitía que sus padres, que no nadaban precisamente en la abundancia, pudieran vivir felices. “Nos pasábamos el día cantando, y la música hacía que todo nos pareciera estupendo”. Maceo cogió el saxo con once años, y no tardó en tomar un rumbo diferente en comparación con el que siguiera el otro Parker, Charlie. Maceo incluyó un poderoso toque funk en el célebre apellido Parker, convirtiendo el saxo en un instrumento más percusivo que melódico. Fruto de ello es un estilo contundente, que lleva a todo aquel que lo escucha a ponerse a bailar como un loco. Nadie toca el alto como Maceo Parker, y nadie lo hará. Maceo golpea las teclas del saxo como hace Flea, el bajista de Red Hot Chili Peppers, con su bajo. Sin dejar de lado la melodía en ningún momento, Parker nos adentra suavemente en el tema para llevarnos fuera de nosotros mismos con una fuerza Funkaliciosa. Y si queréis bailar con miembros del sexo opuesto sin necesidad de pedírselo, id a un concierto de Maceo Parker. Ahí descubriréis una de las razones por las cuales seguís con vida en este planeta… para viajar hasta un lugar donde dejáis de pensar al tiempo que escucháis, os movéis y gozáis.
Autor: David Todoroff