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CHUCK LOEB

CHUCK LOEB

EL GUITARRISTA CHUCK LOEB RECORRE EL MUNDO EN SU NUEVO DISCO PARA HEADS UP

Between 2 Worlds saldrá a la venta el 24 de marzo de 2009En muchos sentidos, todos nosotros nos enfrentamos al mundo armados con diferentes identidades. En un día cualquiera, somos un sinfín de cosas para tantas otras personas, y con frecuencia pasamos de un personaje a otro. Al final, la energía resultante de todas estas transiciones es lo que en ocasiones convierte nuestra vida en un desafío y en una aventura siempre interesante.

El guitarrista Chuck Loeb comprende esta dinámica tan bien o mejor que la mayoría de músicos de jazz. A lo largo de su prolífica carrera, que abarca más de cuatro décadas, ha grabado y actuado por todo el mundo, combinando en cada ocasión los fundamentos del jazz más tradicional con las innovaciones del jazz contemporáneo. Su ambiciosa agenda lo lleva a menudo lejos de su hogar, en Estados Unidos, rumbo a mil y un lugares de Europa, Asia y más allá, a lugares donde la percepción que se tiene de su música y del jazz en general pueden variar enormemente. Es evidente que Loeb es un artista y un músico que vive en más de un mundo, y que se mueve por todos ellos o pasa de uno a otro con confianza en sí mismo.

Su nuevo trabajo, Between 2 Worlds (HUCD 3151), verá la luz el 24 de marzo de 2009, en Heads Up International, una división de Concord Music Group. La grabación incluye material procedente de diferentes sesiones realizadas a ambos lados del Atlántico. Los primeros siete temas se grabaron en Nueva York, mientras que los cuatro restantes en Berlín. No obstante, dejando de lado la ubicación en el mapa, los dos mundos que Loeb abraza en este disco son más conceptuales que geográficos. Between 2 Worlds prescinde asimismo de buena parte de los elementos tecnológicos presentes en sus trabajos anteriores y se centra, en su lugar, en un trío básico formado por guitarra, bajo y batería.

“Por lo general, en mis CD hay mucha orquestación, mucha presencia de los teclados y de la programación, pero todo esto prácticamente ha desaparecido en este disco”, afirma. “El sonido es más abierto, y tengo más espacio para convertirme en el motor armónico y melódico del disco, y también a la hora de crear texturas”.

A pesar de este enfoque más tradicional, ha contado con la ayuda de un puñado de amigos, entre los que están el saxofonista Eric Marienthal, el trombonista Brian Culbertson, el trompetista Till Brönner y otros más. Incluso la esposa y la hija de Loeb –Carmen Cuesta y Lizzy Loeb– han puesto voz en algunos temas y comparten autoría en un par de composiciones.

“Quería obligarme a hacer algo diferente y a esforzarme aún más”, cuenta Loeb. “Quería asumir más peso en las diferentes texturas y sonidos, y encargarme del cojín armónico sobre el que tocar. Y he tenido que hacerlo al mismo tiempo que tocaba la melodía, así que este disco es, realmente, un desafío, un poco más complicado, pero creo que, al final, he conseguido un sonido algo más personal”.

El álbum se inicia con el contundente “Let’s Go,” un tema rápido en el que una poderosa melodía interpretada a dúo por la trompeta y la guitarra suena sobre los sólidos cimientos que proporcionan el batería Dave Weckl y el percusionista Bashiri Johnson. Además de Culbertson al trombón, Marienthal se suma a la fiesta con un puñado de elegantes frases de saxo.

La melodía de la exótica “Hiram” es el resultado de la sutil combinación de la guitarra de Loeb y el bajo sin trastes de Will Lee. Las entrecortadas frases que entona Cuesta y la suave percusión de Johnson completan un tema que bordea lo místico.

El tema que da título al disco, de claro regusto latino, nace de la colaboración entre Loeb y su esposa, un esfuerzo conjunto que fue casi accidental. “Yo estaba trabajando en mi estudio y Carmen estaba estudiando guitarra en otra habitación”, comenta Loeb. “A veces, cuando se le ocurre una idea, quiere hacer una primera grabación, simplemente para que no se le olvide, así que entró en el estudio con el estribillo de esa canción y la grabamos en un momento. Cuando se marchó, me dije: “Guau, podría robárselo”. No es algo extraño entre nosotros. A veces colaboramos sin ni siquiera planteárnoslo”.

“Oh No You Didn’t” es un tema funky y con alguna influencia del R&B surgido de la colaboración entre Chuck y Lizzy Loeb, responsable de una letra fresca y que despliega aquí un estilo vocal de una madurez impropia para alguien de 22 años. El tándem formado por padre e hija vuelve a coincidir en el tema que cierra el trabajo, “Early Turns to Late”, una composición amable y melódica y que incluye una conmovedora línea de armónica, cortesía de Pat Bergeson.

“Lizzy tiene una actitud más directa y despreocupada a la hora de componer canciones”, afirma Loeb. “Yo soy más metódico a la hora de pensar las cosas. Eso es lo bueno que tiene componer con otra persona, con independencia de su edad o de la relación personal que pueda existir entre ambos. Me obliga a hacer cosas que yo no haría por mí mismo. Que alguien te obligue a salir de tu cómoda realidad siempre es algo fantástico”.

También es digna de mención la simpática versión del tema de Antonio Carlos Jobim “Só Tinha De Que Ser Com Vocé”, con un despliegue de sensualidad de Cuesta y una suave sección rítmica de sabor latino, así como “The Great Hall”, un misterioso tema compuesto por Loeb, con una participación mínima aunque efectiva del bajista Dieter Ilg y el baterista Wolfgang Haffner.

Da igual qué territorio decida explorar Loeb en Between 2 Worlds. Tanto si está en el mapa como si es musical, sale airoso en su empeño por crear un lugar para él y para los oyentes que resulta siempre excitante y raras veces predecible. “Intento obligarme a ser un guitarrista más completo, único”, afirma. “Creo que es importante no dejar nunca de plantearse retos. Y creo que estoy desafiando también a mis fans, porque este disco es más osado musicalmente hablando. Si la gente me he escuchado en directo, reconocerán esta música de inmediato. Pero la gente que solamente me haya escuchado en la radio, tal vez dirá: “¡Guau! Esto no se parece a lo que suele tocar”. Lo cierto es que, en el fondo, sigue siendo Chuck Loeb, y les gustará”.# # #